Más allá de la etiqueta, está la persona
Un diagnóstico no te define. Trabajamos con los patrones que te hacen sufrir para que puedas relacionarte contigo y con otros de forma más satisfactoria.
¿Qué son los trastornos de personalidad?
Los trastornos de personalidad son patrones persistentes de experiencia interna y comportamiento que se desvían significativamente de las expectativas culturales, son inflexibles, se extienden a muchas áreas de la vida y causan malestar o deterioro.
Más allá del diagnóstico
Me gusta pensar en los trastornos de personalidad no como “defectos” sino como adaptaciones que en algún momento tuvieron sentido. Son formas de enfrentarse al mundo que probablemente te protegieron en el pasado, pero que ahora te limitan y te hacen sufrir.
Tipos más comunes
- Trastorno Límite de Personalidad (TLP): Inestabilidad emocional, relaciones intensas y cambiantes, miedo al abandono, impulsividad, sensación de vacío.
- Trastorno Evitativo: Inhibición social extrema, hipersensibilidad al rechazo, evitación de situaciones por miedo a la evaluación negativa.
- Trastorno Dependiente: Necesidad excesiva de ser cuidada, dificultad para tomar decisiones, miedo a la separación.
- Rasgos narcisistas: Necesidad de admiración, dificultad para la empatía, vulnerabilidad a la crítica.
¿Es posible mejorar?
Absolutamente. Aunque durante mucho tiempo se consideró que los trastornos de personalidad eran “intratables”, hoy sabemos que con la terapia adecuada las personas pueden experimentar cambios significativos en su funcionamiento y calidad de vida.
¿Te reconoces en alguno de estos patrones?
Señales de que podrías beneficiarte de terapia especializada
Relaciones intensas e inestables
Pasas de idealizar a alguien a sentir que te ha traicionado. Las relaciones son montaña rusa.
Miedo intenso al abandono
Harías casi cualquier cosa para evitar que te dejen. El abandono te resulta insoportable.
Sensación de vacío crónico
Un vacío interno que no sabes llenar, no importa lo que hagas.
Identidad inestable
No sabes muy bien quién eres, tus valores, metas o preferencias cambian drásticamente.
Desregulación emocional
Emociones intensas que cambian rápidamente y que te cuesta manejar.
Impulsividad
Conductas impulsivas que luego lamentas: gastos, atracones, conducta sexual, sustancias.
Autolesiones o ideación suicida
Conductas de daño hacia ti misma o pensamientos recurrentes de no querer vivir.
Hipersensibilidad al rechazo
Todo te parece un rechazo. Un gesto, un silencio, una mirada te afectan profundamente.
Mi enfoque en trastornos de personalidad
El trabajo con trastornos de personalidad requiere un enfoque especializado, basado en la evidencia, y sobre todo una relación terapéutica sólida y consistente.
Metodologías que utilizo
- Terapia Dialéctico-Conductual (DBT): Especialmente efectiva para la regulación emocional, tolerancia al malestar y habilidades interpersonales.
- Terapia basada en la mentalización: Desarrollar la capacidad de entender tu propia mente y la de los demás.
- Trabajo con el apego: Los trastornos de personalidad tienen raíces profundas en experiencias relacionales tempranas.
- EMDR: Para procesar experiencias traumáticas que subyacen a muchos de estos patrones.
Lo que puedes esperar
- Una relación terapéutica constante: No voy a abandonarte ni a juzgarte. Esa consistencia es parte del tratamiento.
- Trabajo con las crisis: Aprenderás a gestionar los momentos difíciles sin recurrir a conductas dañinas.
- Cambios graduales: No prometo cambios rápidos, pero sí un camino de crecimiento sostenido.
- Validación: Tus emociones tienen sentido, aunque a veces sean muy intensas.
Hay esperanza, aunque ahora no lo sientas
El primer paso es una conversación. Cuéntame tu situación y exploramos juntas cómo puedo ayudarte.
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