Sanar las heridas que no se ven
Lo que viviste en el pasado moldea cómo te relacionas hoy. Pero no tiene por qué seguir definiéndote.
¿Qué es el trauma y el apego?
El trauma psicológico no es solo lo que pasó, sino cómo tu sistema nervioso procesó esa experiencia. Eventos que objetivamente no parecen “tan graves” pueden dejar huellas profundas si ocurrieron en momentos de vulnerabilidad o sin el apoyo adecuado.
Tipos de trauma
- Trauma de choque: Eventos puntuales abrumadores (accidentes, violencia, pérdidas súbitas)
- Trauma relacional/complejo: Experiencias repetidas en el contexto de relaciones, especialmente en la infancia (negligencia, abuso, abandono, invalidación emocional)
¿Qué es el apego?
El apego es el vínculo emocional que desarrollamos con nuestras figuras de cuidado principales. Este vínculo temprano crea un “modelo interno” de cómo funcionan las relaciones que nos acompaña toda la vida.
- Apego seguro: Capacidad de confiar, pedir ayuda y mantener la autonomía
- Apego ansioso: Miedo al abandono, necesidad de cercanía constante, celos
- Apego evitativo: Dificultad para la intimidad, autosuficiencia excesiva
- Apego desorganizado: Mezcla de ansiedad y evitación, caos relacional
La buena noticia
El apego se puede “ganar” en la vida adulta. Con las experiencias relacionales correctas (incluida la terapia), podemos desarrollar patrones más seguros.
¿Reconoces estos patrones?
Señales de que el trauma o el apego pueden estar afectándote
Relaciones que se repiten
Siempre terminas en el mismo tipo de relaciones dolorosas o insatisfactorias.
Miedo al abandono
Necesitas constante confirmación de que no te van a dejar. Los silencios te generan ansiedad.
Dificultad para la intimidad
Cuando alguien se acerca demasiado, sientes la necesidad de alejarte.
Flashbacks o recuerdos intrusivos
Imágenes o sensaciones del pasado que irrumpen sin avisar.
Hipervigilancia
Estás siempre alerta, anticipando peligros, sin poder relajarte.
Desregulación emocional
Pasas de 0 a 100 en segundos, o te desconectas emocionalmente para no sentir.
Sensación de vacío
No sabes muy bien quién eres o qué quieres. Sensación crónica de insatisfacción.
Dificultad para poner límites
Te cuesta decir no, defender tus necesidades o alejarte de relaciones tóxicas.
Mi enfoque en trauma y apego
El trabajo con trauma requiere un abordaje especializado, respetuoso con tus tiempos y que priorice tu seguridad emocional.
Metodologías que utilizo
- EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares): Técnica con amplia evidencia para procesar recuerdos traumáticos de forma segura y efectiva.
- Terapia sensoriomotriz: Trabajo con el cuerpo y las sensaciones para liberar el trauma almacenado.
- Modelo de apego: Entenderemos juntas tu estilo de apego y trabajaremos para desarrollar patrones más seguros.
- Regulación del sistema nervioso: Técnicas para gestionar las respuestas de hiperactivación o bloqueo.
El proceso terapéutico
- Seguridad y estabilización: Antes de procesar trauma, necesitas recursos para regularte.
- Comprensión: Entender cómo tu historia moldea tu presente.
- Procesamiento: Trabajar con los recuerdos y experiencias de forma segura.
- Integración: Incorporar los cambios en tu vida y relaciones actuales.
Tu pasado no tiene que definir tu futuro
El primer paso es una llamada donde exploramos juntas si puedo acompañarte en este proceso.
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